LA FUERZA DEL BIEN COMÚN: EL COOPERATIVISMO MOVILIZÓ AL PAÍS EN DEFENSA DE LA PAZ, LA SOBERANÍA Y LA EQUIDAD
En una imponente y masiva jornada de alcance federal, el cooperativismo argentino alzó su voz en defensa de los lazos solidarios, la equidad económica y la construcción de un mundo pacífico. Con una concurrencia presencial colmada en la emblemática Sala Solidaridad del Centro Cultural de la Cooperación "Floreal Gorini" en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y una conexión simultánea que articuló a miles de asociados en las 276 filiales del Banco Credicoop a lo largo de toda la geografía argentina, más de 15.000 cooperativistas confluyeron de forma activa bajo la consigna unificadora "Cooperativas por un mundo en paz".

A través de la convocatoria de la Comisión de Asociados de la Filial 031 (Paternal), Nuestra Cooperativa “Comunicación y Cultura Por Venir” participó de dicho evento junto otras cooperativas y Marcela G. Corigliano, Jefa de Gestión de la Filial y Nicolás Sendín, gerente de la misma.

La histórica jornada contó con las ponencias centrales de Juan Carlos Junio, titular del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (IMFC) y director del CCC; Carlos Heller, presidente del Banco Credicoop; y Ariel Guarco, referente de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) y presidente de la Confederación Cooperativa de la República Argentina (Cooperar).

A continuación, se detallan las principales reflexiones, testimonios y propuestas que marcaron la agenda de esta trascendental celebración.

Juan Carlos Junio: Un cooperativismo transformador comprometido con la sociedad.

Al inaugurar formalmente las ponencias en la Sala Solidaridad, Juan Carlos Junio dimensionó la magnitud territorial del encuentro, traduciéndolo en cifras que ilustran el profundo arraigo del sector.

Puso de relieve que la transmisión en directo del evento congregó a 15.453 cooperativistas congregados en las comisiones de asociados de las 276 filiales del Banco Credicoop, quienes representaron en el acto a 2.697 entidades de carácter social, incluyendo a 2.150 cooperativas activas de diversas ramas productivas y de servicios a lo largo y a lo ancho del país. Junio remarcó que el cooperativismo argentino constituye un ejemplo vivo del accionar solidario en todas las ramas de la producción, de los servicios públicos, de la vivienda, del consumo, de la cultura y de la tecnología.

El titular del IMFC abordó críticamente la realidad contemporánea, definiéndola como una "crisis civilizatoria integral" impulsada por el sistema capitalista moderno, la cual promueve confrontaciones y discursos individualistas que buscan fragmentar y debilitar la convivencia fraternal y los lazos solidarios alrededor del trabajo. Frente a ello, Junio reclamó recuperar el papel de la cooperación como un puente y una alternativa real para construir proyectos colectivos enfocados en el ser humano y, de manera primordial, orientados a la erradicación de las guerras y a la preservación de la paz. Asimismo, hizo un fuerte llamamiento a la renovación generacional e institucional.

Junio enfatizó que el cooperativismo transformador no es indiferente a las injusticias sociales, sino que equilibra la exigencia de ser eficientes en los servicios específicos que presta con una asunción firme y solidaria de los problemas territoriales.

Finalmente, destacó el valor de los medios de comunicación propios de la red, como el periódico Acción, el canal de streaming Floreal y sus microprogramas radiales distribuidos en 232 emisoras a nivel nacional. Sin embargo, reiteró con convicción que el proyecto comunicacional y político más importante reside en el activo militante de las comisiones de asociados, catalogándolo como el principal capital y el canal vivo de contacto directo con la sociedad en cada rincón de la patria.

Carlos Heller: Eficiencia, democracia y soberanía nacional



Carlos Heller, presidente del Banco Credicoop, inició su intervención conectando el espíritu tecnológico con la masividad democrática del encuentro, manifestando de manera elocuente:
«A través de este momento estamos en un estadio como el Movistar Arena repleto de gente participando de este evento cooperativo».
Heller defendió la vigencia y sustentabilidad del modelo cooperativo, postulando que es posible competir y liderar en mercados financieros manteniendo de manera inquebrantable los principios democráticos de gestión interna.

En su análisis, Heller introdujo la noción de "rentabilidad mínima necesaria" en contraposición a la de lucro o maximización de beneficios que persiguen las corporaciones de capital tradicional. Definió que esta rentabilidad es aquella indispensable para sostener operativamente la actividad, crecer, actualizarse tecnológicamente, adecuar edificios y garantizar la continua formación de los trabajadores, sin descuidar el objeto de servicio solidario que da origen a la cooperativa. Este excedente controlado es el que, en definitiva, determina de manera justa los costos y precios de las prestaciones del sector.

Asimismo, Heller abordó la problemática del endeudamiento y la morosidad que afecta al tejido productivo y social en Argentina, explicando de manera tajante que no se trata de una falta de conducta del deudor, sino de una consecuencia directa del deterioro generalizado de los ingresos reales de la población. Sostuvo que el crédito en una sociedad sana debe cumplir el rol de ser un «ahorro anticipado» para adquirir bienes durables que mejoren el bienestar del hogar. Sin embargo, alertó que la situación se torna dramática cuando las familias se ven forzadas a tomar crédito para comer, cayendo bajo la órbita de intermediarios financieros no regulados u operadores especulativos.

En un pasaje de gran profundidad filosófica y humanista, citó textualmente las advertencias del Papa Francisco respecto a que los avances tecnológicos, como la Inteligencia Artificial, no son neutrales, y que si no se los gestiona y planifica bajo un fin prioritario de justicia, actúan como aceleradores de la desigualdad y la exclusión. El presidente del banco cooperativo instó a la defensa innegociable de la soberanía nacional, científica y tecnológica, denunciando en ese contexto la inaceptable injerencia sufrida por la cooperativa neuquina de electricidad CALF por parte de la embajada de los Estados Unidos, tras acordar con una firma de tecnología china para la optimización de sus servicios locales.




Ariel Guarco: Las cooperativas son constructoras de paz



El encargado de cerrar el panel de disertantes en el Centro Cultural de la Cooperación fue Ariel Guarco, presidente de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) y de la Confederación Cooperativa Cooperar.

Guarco trazó una dura pero realista radiografía de la situación geopolítica mundial, enfatizando que la humanidad atraviesa el momento de mayor conflictividad de su historia moderna. Sostuvo que, a pesar de que instituciones internacionales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) nacieron hace 80 años para concertar acuerdos y rebajar tensiones tras el horror de las guerras mundiales, hoy la realidad exhibe que más de la mitad de la población mundial vive bajo el azote de las confrontaciones: se computan actualmente más de 50 conflictos armados activos que involucran a más de 100 de las 193 naciones del sistema internacional, afectando de manera directa a 3.800 millones de personas.

Frente a este escenario de fractura global, Guarco reivindicó la potencia práctica de las cooperativas como constructoras cotidianas de paz, afirmando que es la igualdad y la equidad social la que pavimenta el camino hacia la armonía comunitaria. Asimismo, puso de manifiesto que las respuestas ante desafíos globales se estructuran localmente, a partir de la gestión transparente y honesta de cada organización asociativa.

Para evidenciar la fuerza del asociativismo, el presidente de la ACI relató su reciente experiencia en Sofía, Bulgaria, durante un foro que reunió a cooperativas de consumo de 18 países distintos, 10 de los cuales sostenían enfrentamientos bélicos o de profunda rivalidad internacional en ese momento y cuyos canales gubernamentales oficiales se encontraban completamente clausurados. No obstante, las delegaciones cooperativas pudieron congregarse a compartir y diseñar el desarrollo del sector, demostrando el poder del diálogo directo.

Cerró su ponencia instando a los cooperativistas a sentir orgullo por una escala e identidad institucional que nuclea en todo el planeta a 1.200 millones de personas asociadas, genera de forma directa más de 300 millones de puestos de trabajo y produce un volumen económico equivalente a la quinta economía del mundo:
«Agrandémonos. No nos achiquemos. Porque hay un montón de gente que quiere que seamos chiquitos. Y somos grandes, somos sólidos. Entre todos, somos un modelo imparable».